
Los peligros ocultos de las olas cuadradas: el conocimiento esencial de un bañista
Las vacaciones en la playa ofrecen la experiencia de relajación por excelencia, con sol cálido, arena suave y el relajante ritmo de las olas del océano. Sin embargo, en medio de este paraíso, la seguridad en el agua es primordial.

Si bien las corrientes de resaca y los cambios de marea son riesgos reconocidos, el peligro de las olas cuadradas, también conocidas como “mares cruzados”, a menudo pasa desapercibido. Estas olas se forman cuando dos sistemas de olas distintos se cruzan, creando un patrón en forma de cuadrícula en la superficie del agua, parecido a un tablero de ajedrez.
La Agencia Espacial Europea explica que las ondas cuadradas se producen cuando coexisten un mar de viento y un oleaje, o dos sistemas de oleaje. Un estudio de 2004 vinculó varios accidentes de barcos con estas condiciones.
Ondas cuadradas reveladas
Aunque son poco frecuentes, las ondas cuadradas tienden a manifestarse más cerca de la costa, siendo la Isla de Ré, en la costa occidental de Francia, un sitio de observación notable. Estos sucesos, aunque poco frecuentes, plantean riesgos importantes.
Las olas cuadradas presentan desafíos tanto para los nadadores como para los navegantes. Con olas de hasta 10 pies de altura y alteraciones en el patrón del viento, no es aconsejable nadar o navegar en estas condiciones.
Frente a las olas cuadradas, los expertos defienden el viejo refrán: “Más vale estar seguro en la orilla que lamentarse en el mar”. Reconocer los signos de las olas cuadradas es vital. Los nadadores pueden experimentar la sensación de nadar contra dos corrientes diferentes, con las olas formando un patrón en forma de cuadrícula. Permanecer cerca de la costa inicialmente y retirarse cuando aparecen olas grandes es el mejor curso de acción.
Las olas cuadradas plantean peligros particulares para los barcos más alejados de la costa, lo que enfatiza la importancia de permanecer en áreas menos profundas para una navegación más segura.
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